Había una vez un joven llamado Juan, iba caminado por el bosque cuando de repente se le apareció una palomita blanca y le dijo: Anda al corral de los caballos y tira tu poncho al medio de este, el primer caballo que se acerque y le tome el olor debes montarlo y salir con el a recorrer el camino. Así lo hizo Juan y montó un caballo flaco y feo que se acercó a su poncho. Cuando habían andado un poco, Juan vió en el suelo algo que brillaba y se acercó a ver que era, el caballito le dijo: ¡ No lo recojas, porque tragedias vas a pasar! pero Juan no le hizo caso y recogió lo que brillaba y vió que era una plumita de oro. Como era tan linda decidió ir a mostrársela a la princesa, la que al verla le dijo: esa plumita era de un pajarito que yo tenía y tienes que ir a buscarlo. Juan al escuchar esto se puso a llorar y el caballito le dijo ¿viste que tragedias ibas a pasar?, ya vamos a buscarlo.
Se fueron al bosque y llegaron a un lugar donde estaba el pajarito rodeado de otros pájaros cuidando para que no se fuera, el caballito le dijo: ¡ cuando lo pájaros estén con los ojos abiertos están durmiendo y cuando los pájaros están con los ojos cerrados están despiertos! (todo al revés). Así que Juan espero a que los pájaros estuvieran con los ojos abiertos y se llevó el pajarito de oro, luego llego al palacio y la princesa al verlo se puso muy contenta, ordenó que hicieran una fiesta, tocáran las campanas y comieran cosas ricas, después Juan se fue a dormir.
Al otro día... la princesa dijo: ¡ manden llamar a Juan!! Juan vino y la princesa le dijo: el pajarito está triste y tienes que ir a buscar su comida, Juan al escuchar esto se puso a llorar y el caballito le dijo ¿viste que tragedias ibas a pasar?, ya vamos a buscarlo.
Se fueron de nuevo al bosque y la comida la estaban cuidando los pájaros, igual que la vez anterior el caballito le dio el mismo consejo y Juan espero que todos los pájaros estuvieran con los ojos abiertos y sacó rápidamente la comida y se fueron al palacio, le dieron de comer al pajarito y este se puso muy contento. Nuevamente la princesa mando a hacer una fiesta, tocaron las campanas y bailaron y comieron cosas ricas, luego Juan se fue a la cama.
Al otro día...la princesa gritando dijo. ¡¡manden llamar a Juan!!, Juan vino y ésta dijo: el pajarito tiene sed y esta triste, así es que tienes que ir a buscar su agua, Juan al escuchar esto se puso a llorar y el caballito le dijo: ¿viste que tragedias ibas a pasar?, ya vamos a buscarla.
Otra vez llegaron al centro del bosque y el manantial con agua lo cuidaban los pájaros, siguiendo el consejo del caballito Juan espero que todos los pájaros estuvieran con los ojos abiertos y sacó agua en un balde y se fueron rápidamente al palacio, cuando llegaron se la dieron al pajarito, éste tomo aguita y se bañó y se puso feliz, la princesa al ver esto mando hacer una nueva fiesta, bailaron, tocaron las campanas y comieron otras cosas ricas, después Juan se fue a acostar.
Al otro día...Juan se iba a ir a su casa, pero la princesa dijo: No te puedes ir porque a mi se me perdió un anillo en el mar( igual que al tío Chemo) y me lo tienes que ir a buscar, Juan al escuchar esto se puso a llorar y el caballito le dijo: ¡¡viste porfiado, te dije que no recogieras esa plumita de oro porque tragedias ibas a pasar!! y luego le dijo: vamos a la playa. Una vez en la playa Juan vió a la orilla del mar tres pescados que estaban peleando, el caballito le indicó que al del medio le tenia que rajar la guata y ahí iba a encontrar el anillo, Juan así lo hizo y le llevo el anillo a la princesa, esta al ver su anillo se puso muy contenta y mandó enseguida a realizar una fiesta, tocaron las campanas, bailaron y comieron cosas ricas.
Al otro día.... Juan se iba y la princesa dijo: Ahora tienes que ir a buscar a mi hermana que se la llevó la bruja al otro lado del mar , Juan al escucharla nuevamente se puso a llorar y el caballito repitió: te dije porfiado que no recogieras la plumita, ya que tragedias ibas a pasar, pero vamos yo te llevare volando donde la bruja tiene a la hermana de la princesa. Llegaron al otro lado del mar y la bruja tenía a la niña cociendo en la puerta de la casa, había un loro en la entrada que le avisaba a la bruja todo lo que pasaba, Juan se acercó y el loro gritó: ¡¡que te roban viejaaaa!! y la bruja salió, pero Juan se había escondido. Nuevamente Juan se acercó y el loro gritó: ¡¡que te roban viejaaa!!. Juan se escondió y la vieja no vió a nadie, después de varias veces Juan repitió lo mismo, el loro gritaba y él se escondía, salía la vieja y no veía a nadie, hasta que Juan se acercó, tomó a la niña, el loro gritó y la bruja no salió, después de un rato la bruja salió y no vio a la niña y le pegó al loro y éste se defendió diciéndole: yo te dije que te iban a robar y no saliste.
Juan llevó a la niña hermana de la princesa al palacio, todos estaban felices y la princesa ordenó un nuevo banquete, redoble de campanas y fiesta toda la noche.
La princesa al ver esto, dejó ir a Juan y su caballito. Cuando Juan se había alejado del palacio, el caballito le habló nuevamente y le dijo que él era un angelito que lo había venido a cuidar y que no tenía que ser porfiado y transformándose en una palomita subió al cielo volando.
Fin




2 comentarios:
Que lindo cuento tía!, me acuerdo que nos lo contaba la abuelita Tere y la Tía Silvia, pero no me acordaba de los detalles, jeje, y simpático el detalle del anillo perdido en el mar como a mi papi jaja. Tía, no se acordará del cuento del pato que se metía todo en el potito y lo tapaba con un palito, o algo asi?? Felicitaciones por su blog. Cariños
Maté
Gracias Maté. Averiguare sobre ese cuento.
Chao
Rosa
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